miércoles, 4 de junio de 2014

Viaje a Ohio







Quizás es uno de los estados más estadounidenses de todos. Se descubre la esencia de lo que fueron, son y serán en su inmenso y bello territorio. Cuatro lugares que reseñan ese viaje. Un desayuno en la carretera hacia Las Cataratas del Níagara en el clásico Bob Evans Restaurant. Un sitio para desayunar pero está abierto todo el día. En la foto una muestra de lo está en la carta. Ensaladas, tacos, wafles, jugos, café, etc. Una tentación para quienes amamos el desayuno por encima de todo. En  Bexley, encuentras una joya de helados abierto desde 1950: Johnson's. Conserva la tradición de las heladerías de siempre. Un rato para la nostalgia pero con sabores actuales. En la histórica población de Lewiston, NY, en su calle principal, se encuentra The Village Bake Shoppe un lugar donde disfruté del mejor pie de limón que hasta ahora he probado. No quiero describirlo. Ustedes saben a lo que debe saber. Por último, en Columbus, en el barrio alemán hallas un clásico de ese estado y de Estados Unidos. Lugar elegido varias veces por el  Travel Channel y por el programa Today por sus clásicos: "Bahama mama sausage" y sus postres. Tienen de que sentirse orgullosos.  

lunes, 8 de abril de 2013


Feliz del encuentro con @carlosvives frente a su restaurante, #GairaCafeCumbiaHouse.
Carlos Vives a pesar de su fama, talento, sigue siendo un hombre con el #Corazónprofundo, caminaba por la calle 95 con unas pesadas maletas sin problema.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Con "mis amigos íntimos" de Utilísima




¿Se puede ser amigo de alguien que jamás ha estado cerca tuyo? Creo que sí. Lo viví en la pasada visita de los chefs del Canal Utilísima en Bogotá. Conozco sus manías, sus frases de cajón, sus secretos gastrónomicos y sus talentos inocultables. Me gusta el sentido común de Narda para cocinar. De Claudia Saldarriaga admiro su valentía para mostrar lo nuestro ante tanta oferta de otros países. A Donato le agradezco enseñarme a amar la cocina italiana que no es precisamente mi preferida. Benito y Solange son dos genios de la cocina méxicana, mi admiración total por sus creacciones. Simon es un compañero perfecto televisivo. A propósito de Simon espero pronto ir a conocer su Brasserie Mr Simon y Mr Simon Entrecote. No dudo en decir que una de las mejores tardes de éste 2012 que voy despidiendo fue esa de Corferias.

domingo, 15 de julio de 2012

La Leo, el nuevo lugar de la chef Leonor Espinosa



A Leo Espinosa la conozco antes de hacerse chef y mucho antes de ser una de las mejores cocineras del mundo. Su comida es igual a ella. En La Leo, ella está en esos colores, formas y sabores perfectos. Sus amigos la definimos simplemente como una “bacana”, una característica desconocida en su cocina y en sus mesas. Leo cuando trabaja es una divina neurótica que busca la perfección, es decir, que la realidad se parezca bastante a su imaginación.
Leo Espinosa es administradora, sabe de mercadeo, sabe de ventas, sabe de la vida, sabe a que sabe la soledad, el triunfo y el fracaso, viene cabalgando junto a los molinos de viendo, a veces en contra, a veces a favor.  
Su nuevo lugar, La Leo, es sofisticado y a la vez cercano, como ella. En sus platos nuevos hay productos y memoria gastronómica colombiana pero no es “cocina nacional”, aunque al final lo sea. Hay achiras, orejas de perro o reducciones de chontaduros, sin embargo, eso es lo de menos. Lo grande está en el resultado, cuando después de contemplar por minutos la exigente estética de cómo presenta sus creaciones plásticas-comestibles, no quisieras que la memoria luego te traicione y los termines olvidándolos, entonces te esfuerzas, haces ejercicios para guardarlos,  para detener el sabor eternamente.
Confieso ante usted mi amigo lector desconocido, quizás, quizás, a usted no le pase lo mismo. Nací igual que ella en el caribe, por lo tanto, su comida me manda directo a lo mejor de nuestra infancia, a las casas del centro de Cartagena, a las cocinas de nuestros vecinos turcos o las cocinas hirvientes de las fincas de los abuelos o tíos en las sabanas de Sucre. O tampoco está en eso, simplemente como me gusta tanto, trato inútilmente de encontrar explicaciones, donde no las hay.
Como en todo restaurante exigente en La Leo hay cordero, langosta o carne de res pero ella busca de una manera simple, sorprender el paladar de sus comensales. Lo logra. ¿La sofisticación es ser elemental? Quien sabe. Lo que sí supe esa noche inolvidable con amigos en La Leo, si tiene desafíos frente a la comida,  frente a buscarle justificación a la existencia, un motivo para no suicidarse mañana, téngalo como un pendiente, en todo caso, no haga nada trascendental, sin antes de ir a La Leo.
Esperamos la apertura de Mercado, su nuevo lugar en el Parque de la 93.     

sábado, 23 de junio de 2012

Los amigos opinan del blog


buena la idea. me gusta. pásala cada vez que la actualices para seguirla viendo.
un gran abrazo. Kike Patiño
 
Ana Sofi, me encantó tu blog!!!! Qué estupenda idea. Y me encanta que lo escribas con el punto de vista de un comensal común y corriente y no con la 'sabiduría' de los gourmets que parecen criticando una obra de arte, cuando lo que están es sencillamente frente a un plato de comida, bien o mal preparado, original en su presentación o no, pero finalmente un plato de comida.

Mira que a mí me habían hablado de Doña Elvira e incluso pensé en este lugar para llevar a mi padre ayer (día del padre) pero no me atreví porque uno a veces se lleva unos chascos con estos sitios de comida criolla. Y Club Colombia me parece una exageración en precios para saber que, como decía Kendon McDonald, uno se come unos mejores fríjoles donde la mamá, ja,ja,ja. Pero ahora que leí tu nota de Doña Elvira voy a probarlo y te cuento cómo nos fue.

Oye, creo que estás incluyendo sitios de afuera, verdad? Te tengo uno para que vayas en los alrededores de Bogotá. Queda por la carretera que va a Mesitas del Colegio, después del Salto del Tequendama y el Zoológico Santa Cruz. Se llama El Veleño. A mí para almorzar no me gusta (me fue mal con sus carnes), pero los desayunos de allá son una antología. Hacen unas arepas a base de cuajada y queso que son una tentación. También juguitos naturales (de los mejores jugos de naranja que me he tomado), y un caldo con costilla que es una fantasía. Nada de ríos de cebolla ni nada de eso. Papita, carne blandita, caldito rico... en fin. Te lo recomiendo para que lo pruebes.

Oye, se pueden incluir promedio de precios en las reseñas? Digo, para alistar el bolsillo cada vez que probemos unas de tus recomendaciones. Again: qué fantástica idea. Te felicito

Un abracito

Diana Herrera
 
Muy bueno, felicitaciones....Guillermo Romero
 
SUPER, CHOFI!!! QUEDÉ ANTOJADO Y YA MISMO ME VOY A ALMORZAR!!
Victor Manuel García
 



sábado, 16 de junio de 2012

Lo mejor + del semestre: Pollo Carnaval, Carbón Place...

¿Dónde comer un pollo asado jugoso más allá de Kokorico o Cali Vea? ¿Dónde comer una suculenta hamburquesa que no sea en el Corral o Burguer King? ¿Dónde está la mantecada perfecta? ¿Una copa de vino? Sin pretensiones o sin tener una marca con un trabajo de branding exitoso o de grandes inversiones de dinero en publicidad, hay productos que son para mi gusto los mejores del país.  Empececemos por la hamburguesa. Ulises nació en la costa y empezó vendiendo en la calle, como los grandes. Ahora tiene una cadena llamada, "Carbón place", al estilo de las franquicias internacionales. En lo que se ha traicionado Ulises el dueño de estos lugares es en el sabor de sus hamburquesas. Son realmente al carbón. No son grasosas y no están llenas de químicos con saborizantes. Sus carnes reciben humo de verdad. Les puse una muestra. También vende maiz desgranado con pollo o carne. Los mejores de Colombia son esos platos de comida rápida. Sobre pollo asado en Colombia somos exigentes. Sin embargo, el mejor, el más sabroso y no recibo más sugerencias en mi vida, lo venden en Ibagué, Tolima. Se llama Pollo Carnaval. Ofrecen igualmente conejo pero mi favorito es el pollo. Si pasan por la capital tolimense no dejen de ir. La verdad vale la pena hasta ir hasta allá y luego devolverse. De regreso, no olviden ir a una panadería fuera de lo común, la Paz Vélez, en La Mesa, Cundinamarca. Su mantecada no tiene igual. La pruebas y jamás la olvidarás. Por último, les confieso que acompañé a un amigo a comprar vinos en Dislicores, queríamos aprovechar los descuentos de la tarjeta Vivamos de EL Tiempo. Mientras mi amigo se paseaba por la tienda, sobre la calle 95, me tomé dos copas servidas en una una vajilla ideal. No quería irme. Fotos tomadas con mi BB, disculpas. La próxima vez les prometo llevar mi cámara.